Carretillas elevadoras eléctricas de tres ruedas: una solución compacta con gran potencial para mejorar la eficiencia global en almacenes

Dec 31,2025

A medida que el almacenamiento global continúa evolucionando hacia mayor densidad, pasillos más estrechos y una mayor frecuencia operativa, las empresas imponen exigencias cada vez más altas a los equipos de manipulación de materiales. Más allá de mejorar el aprovechamiento del espacio, los equipos también deben garantizar seguridad operativa, estabilidad y control de costes a largo plazo.

Gracias a su diseño estructural distintivo y a su alta capacidad de adaptación, la 3 ruedas Carretilla elevadora eléctrica está recibiendo una atención creciente en el sector del almacenamiento y la logística.


I. Retos en la Selección de Equipos de Almacén: El Equilibrio entre Espacio y Eficiencia

En los entornos logísticos actuales, un número creciente de almacenes se enfrenta a un dilema entre la altura de las estanterías, el ancho de los pasillos y la frecuencia operativa. Por un lado, las pequeñas y medianas empresas buscan aumentar la altura de las estanterías para aprovechar mejor el espacio vertical; por otro, los pasillos estrechos y los diseños de alta densidad limitan el rendimiento de las carretillas eléctricas de cuatro ruedas o de los apiladores tradicionales.

Aunque las carretillas retráctiles (reach trucks) o las carretillas VNA ofrecen un excelente desempeño en operaciones de gran altura, su mayor inversión inicial y su complejidad operativa representan una barrera para muchos almacenes pequeños y medianos. En este contexto, surge una categoría intermedia de equipos que busca equilibrar flexibilidad, costo y adaptación espacial. Las carretillas eléctricas de tres ruedas están ocupando este espacio clave en el mercado.

 


II. Diseño de Tres Ruedas: Replanteando las Operaciones en Pasillos Estrechos y de Alta Frecuencia

La principal ventaja de las carretillas eléctricas de tres ruedas radica en su diseño con una rueda trasera direccional y dos ruedas delanteras de soporte, lo que reduce el radio de giro, compacta el chasis y mejora notablemente la maniobrabilidad. Este diseño permite operar con soltura en pasillos estrechos de 1,6 a 2,0 metros, donde las carretillas de cuatro ruedas suelen tener limitaciones.

Adaptación a pasillos estrechos: Mayor precisión de giro y posicionamiento para operaciones frecuentes

Cobertura de altura: Adecuadas para estanterías de altura media a alta, con elevaciones típicas de 3 a 5 metros

Facilidad de uso: Lógica de control intuitiva que reduce el tiempo de formación de nuevos operadores

En comparación con los apiladores eléctricos, las carretillas de tres ruedas pueden trabajar a mayores alturas; frente a las carretillas retráctiles o VNA, ofrecen un menor umbral de inversión y una operación más sencilla, manteniendo al mismo tiempo una mayor flexibilidad en distintos escenarios de almacén.

 


III. Diferencias Prácticas frente a los Equipos de Almacén Convencionales y Recomendaciones de Selección

Tipo de equipo

Montacargas de tres puntas

Montacargas de cuatro ruedas

Apiladores eléctricos

Carretillas retráctiles

Montacargas VNA

Trabajos en altura

Nivel medio-alto (6-12 m)

Nivel medio-bajo (1,6-5,5 m)

Nivel medio-bajo (1,6-5,5 m)

Nivel medio-alto (6-12 m)

Alto nivel (12 m y más)

Adaptación a canales estrechos

1,6-2 m

≥2,5 m

≥1,8 m

≥2 m

≥2 m

Complejidad operativa

Sencillo

Sencillo

Sencillo

Complejo

Alto

Frecuencia de uso

Alto

Medio-bajo

Medio-bajo

Alto

Alto

Costo de inversión

Moderado

Bajo

Bajo

Alto

Alto

Escenarios típicos

Pequeñas y medianas empresas, almacenes de alta densidad, recogida y colocación frecuentes

Transporte de larga distancia, operaciones a altura media-baja

Almacenes pequeños, operaciones con cargas ligeras

Almacenes medianos-grandes, operaciones de alto nivel, diseños de alta densidad

Sistemas automatizados de almacenamiento y recuperación (AS/RS) de alta densidad

 

Según el análisis comparativo, las carretillas eléctricas de tres ruedas muestran ventajas evidentes en escenarios que combinan operaciones a media y gran altura, adaptación a pasillos estrechos y alta frecuencia de trabajo. Resultan especialmente adecuadas para almacenes pequeños y medianos, donde la frecuencia operativa es elevada y el control de la inversión es un factor decisivo, proporcionando un equilibrio efectivo entre capacidad operativa y eficiencia de costos.


IV. Caso real: desempeño del montacargas eléctrico de tres ruedas TDER en un entorno de almacén real

Un centro logístico de productos de consumo rápido (FMCG) en el Sudeste Asiático se enfrentó, tras la ampliación de su almacén, a un conflicto típico entre espacio y eficiencia.

El almacén opera principalmente con pallets completos, con una gran cantidad de SKU y alta rotación. En el diseño existente, el ancho del pasillo principal era de aproximadamente 1,7 metros, y la altura de las estanterías se situaba entre 4 y 4,5 metros.

Con el crecimiento del volumen de pedidos, los montacargas eléctricos de cuatro ruedas utilizados originalmente comenzaron a mostrar limitaciones claras en la operación diaria:

durante los giros era necesario realizar múltiples maniobras, se ocupaban con frecuencia los pasillos adyacentes y, en las horas pico de la mañana y la tarde, se producían fácilmente congestiones, lo que reducía notablemente la eficiencia de la programación operativa.

Sin modificar la disposición de las estanterías, el centro logístico incorporó el montacargas eléctrico de tres ruedas TDER como equipo principal para las operaciones de alta frecuencia de manipulación y reposición de pallets.

Según el responsable del almacén, bajo las mismas condiciones de personal y tiempo de trabajo:

1. La cantidad promedio diaria de pallets manipulados por equipo aumentó aproximadamente entre 20 % y 25 %;

2. Los incidentes de ligeros golpes contra las estanterías causados por espacio insuficiente de giro se redujeron de forma significativa;

3. El tiempo medio de adaptación de los nuevos operadores se redujo de 5–7 días a aproximadamente 3 días.

El responsable comentó:“Al principio no buscábamos mejores cifras en la hoja técnica, sino un equipo que funcionara mejor en nuestros pasillos actuales y generara menos problemas. La estabilidad y la maniobrabilidad del montacargas de tres ruedas resolvieron un cuello de botella que durante mucho tiempo habíamos pasado por alto.”

Este caso demuestra que, en escenarios reales de pasillos estrechos y operaciones de frecuencia media-alta, las características de giro y la consistencia operativa del equipo suelen tener un impacto más directo en la eficiencia global que la simple capacidad de carga o altura de elevación.

 


V. Análisis técnico: diferencias clave entre el montacargas de tres ruedas TDER y productos comunes del mercado

Desde el punto de vista exterior y estructural, las diferencias entre los montacargas eléctricos de tres ruedas disponibles en el mercado no siempre son evidentes. Sin embargo, en condiciones de trabajo de alta frecuencia y pasillos estrechos, las verdaderas diferencias se reflejan principalmente en la estabilidad del sistema de control, la consistencia de la respuesta de potencia y la fiabilidad a largo plazo.

1.Nivel del sistema de control: la estabilidad no es “si existe”, sino “si es suficiente”

Algunos montacargas de tres ruedas del mercado utilizan sistemas de control genéricos o versiones simplificadas, que pueden cumplir con el uso básico en cargas ligeras y baja frecuencia. No obstante, en operaciones continuas de elevación a media altura y giros frecuentes, la consistencia de la respuesta tiende a disminuir.

El montacargas de tres ruedas TDER utiliza un sistema de control AC CURTIS, que mantiene una lógica de salida más suave y estable ante variaciones de carga, ajustes del ángulo de dirección y cambios de velocidad.

Estas diferencias no siempre se reflejan claramente en las tablas técnicas, pero en la operación real influyen directamente en la previsibilidad del comportamiento del equipo, algo especialmente importante en operaciones de alta frecuencia en pasillos estrechos, donde una retroalimentación estable ayuda a reducir errores operativos.

2.Compatibilidad del sistema de tracción: no solo “AC”, sino un sistema bien coordinado

Actualmente, muchos montacargas de tres ruedas se describen como de tracción AC, pero existen diferencias notables en la compatibilidad entre el motor, el controlador y el sistema de transmisión. Algunos equipos responden de forma demasiado brusca a baja velocidad, y tras un uso intensivo pueden presentar pérdida de potencia o cambios en la sensación de manejo.

El montacargas de tres ruedas TDER adopta una arquitectura de tracción totalmente AC, combinada con un sistema de transmisión maduro, lo que permite mantener una salida de potencia y una sensación de dirección consistentes incluso durante operaciones prolongadas.

Esta ventaja es especialmente evidente en almacenes con turnos múltiples o picos de trabajo, ya que ayuda a reducir las fluctuaciones de eficiencia entre distintos equipos y turnos.

3.Diseño de frenado y dirección: optimizado para suelos reales de almacén

En los almacenes reales son comunes las rampas, juntas en el suelo y pequeñas irregularidades. Algunos montacargas de tres ruedas cuentan con diseños de frenado y dirección que solo cumplen con lo básico y dependen en gran medida de la experiencia del operador.

El montacargas de tres ruedas TDER está equipado con doble sistema de frenado (frenado automático electrónico y frenado por pedal), combinado con dirección asistida eléctrica, lo que ofrece un control más preciso durante el arranque, la detención y los giros a baja velocidad.

Este diseño no busca añadir complejidad innecesaria, sino reducir la dependencia de la experiencia del operador en trabajos de alta frecuencia, facilitando un uso estable por parte de conductores con distintos niveles de habilidad.

4.Consumo energético y costo total a largo plazo: las diferencias aparecen con el tiempo

En pruebas de corto plazo, las diferencias de consumo energético entre montacargas de tres ruedas no siempre son evidentes. Sin embargo, en un uso intensivo y prolongado, la carga de la dirección, la lógica de control y la eficiencia del sistema de tracción comienzan a marcar diferencias claras.

Gracias a la dirección asistida eléctrica y a la optimización del sistema a nivel global, el montacargas de tres ruedas TDER puede reducir el consumo energético real en aproximadamente un 20 %.

En almacenes con múltiples equipos operando simultáneamente, esta ventaja tiene un impacto directo y significativo en el costo total de operación.

 

TDER FB15S —— 1.5 Toneladas Carretilla elevadora eléctrica de 3 ruedas


VI. Recomendaciones de selección: soluciones prácticas según el tamaño del almacén

Almacenes pequeños y medianos / escenarios de alta frecuencia ligera

El montacargas eléctrico de tres ruedas es una excelente opción inicial: maniobrable, con una inversión controlada y un corto período de capacitación.

Diseños densos de altura media + mayores exigencias de eficiencia

Se recomienda combinarlo con montacargas retráctiles: el equipo de tres ruedas se encarga de las operaciones entre 3 y 5 metros, mientras que el retráctil cubre las necesidades de mayor altura.

Grandes almacenes automatizados de gran altura

Cuando la altura supera los 12 metros y se requiere guiado automatizado, se aconseja adoptar soluciones VNA o AGV, complementadas con montacargas de tres ruedas en los puntos clave para tareas auxiliares.

 

VII. Conclusión y perspectiva

A medida que el sector logístico global avanza hacia almacenes de alta densidad, espacios más compactos y operaciones de entrada y salida de alta frecuencia, las exigencias sobre los equipos de manipulación han evolucionado de “simplemente mover carga” a equilibrar seguridad, aprovechamiento del espacio, eficiencia y valor a largo plazo.

Gracias a su diseño compacto, excelente adaptación a pasillos estrechos y una relación costo-beneficio favorable, el montacargas eléctrico de tres ruedas se está consolidando como una opción preferida para un número creciente de empresas medianas y pequeñas.

Esta tendencia no solo refleja una segmentación más clara del mercado de equipos de almacén, sino también la evolución tecnológica de la logística para responder mejor a las necesidades reales del negocio.

Las empresas que comprendan desde las primeras etapas de selección los límites de aplicación y el rendimiento a largo plazo de cada tipo de equipo estarán en una mejor posición para ganar ventaja en la competencia logística.